Cuánto cuesta mantener una app después de lanzarla (lo que nadie te dice en el presupuesto)
En una fraseMantener una app tiene cuatro costos: las cuentas de las tiendas, que son fijas y públicas (99 dólares al año en Apple, 25 dólares una sola vez en Google); la infraestructura, que arranca en cero o muy poco y crece con los usuarios; las actualizaciones obligatorias que exigen las tiendas cada año aunque no agregues ninguna función; y el soporte con mejoras, que es el rubro grande. Una app sin nadie a cargo no queda igual: en Google Play deja de mostrarse a usuarios nuevos y en la App Store puede llegar a retirarse.
El precio de la app es solo el comienzo
Casi todas las conversaciones sobre apps terminan en el mismo lugar: cuánto sale construirla. Es la pregunta natural y la respondemos en detalle en nuestra guía sobre cuánto cuesta hacer una app. Pero el presupuesto de construcción es el precio de entrada, no el precio de tener.
Una app no es un folleto que se imprime una vez. Es algo que vive dentro de dos sistemas operativos que cambian todos los años, encima de servicios que actualizan sus reglas, y frente a usuarios que esperan que funcione hoy tan bien como el día que la instalaron.
Esta guía es la cuenta completa del segundo año en adelante, con los números que se pueden verificar y con los que dependen de tu caso.
Los costos fijos de las tiendas
Son los únicos que se pueden decir sin conocer tu app, porque tienen precio público.
Apple cobra una membresía anual de 99 dólares (Apple Developer). Es una suscripción, no un pago por publicar: si vence, tu app deja de estar disponible en la App Store. Hay una variante para distribución interna en empresas, el programa Enterprise, que cuesta 299 dólares al año y sirve solo para apps que no van a la tienda pública.
Google cobra 25 dólares una sola vez por el registro como desarrollador (Ayuda de Play Console). No hay renovación anual.
Sumado: unos 99 dólares por año, más 25 dólares el primer año. Es la parte más barata y predecible de todo el asunto.
Una regla que te conviene exigir siempre: las dos cuentas van a nombre de tu empresa, con tu correo y tu método de pago. Si están a nombre de quien construyó la app, el día que quieras cambiar de proveedor no te llevas la app, te llevas el código y empiezas la ficha de nuevo, con las reseñas y la antigüedad perdidas.
Los servidores y servicios que crecen con los usuarios
Acá el rango es enorme, y por una razón simple: lo que pagas depende de cuánta gente usa la app y qué hace adentro.
La buena noticia es que las capas gratuitas de hoy alcanzan para muchísimas apps reales. La base de datos gratuita de Supabase incluye 500 MB de datos y 50.000 usuarios activos por mes (Supabase). Firebase mantiene gratis servicios completos como las notificaciones push, el monitoreo de errores y la analítica, en cualquiera de sus planes (Firebase).
La mala noticia son las dos letras chicas, que vale la pena conocer antes y no en el resumen de la tarjeta.
Algunos servicios gratuitos se pausan solos. Supabase pausa los proyectos gratuitos después de una semana de inactividad. Para un proyecto de prueba es razonable. Para la app de tu empresa en temporada baja, es una llamada un lunes a la mañana.
Otros no tienen tope. El plan de consumo de Firebase no tiene cuota fija mensual, se paga solo por lo que se usa, y por diseño no se frena al llegar a un límite: las cuotas gratuitas dejan de ser gratuitas y sigue. Es cómodo y es exactamente el mecanismo por el que un error que consulta la base de datos en un bucle se convierte en una factura desagradable. Por eso se configuran alertas de consumo desde el primer día.
Cuando la app crece y sale de la capa gratuita, los planes de entrada siguen siendo razonables: Supabase arranca en 25 dólares por mes, más el cómputo de cada proyecto, y su propio ejemplo publicado para una organización con dos proyectos chicos da 35 dólares mensuales (Supabase). Si la app tiene además una parte web o un panel de administración, el plan de entrada de Vercel son 20 dólares por mes por cada persona del equipo con acceso, con consumo adicional según el tráfico (Vercel).
Para una app de una pyme con cientos o pocos miles de usuarios, el orden de magnitud realista está entre cero y unas pocas decenas de dólares mensuales. Lo que hay que evitar es descubrirlo en la factura.
Las actualizaciones que no pediste pero son obligatorias
Este es el costo que casi ningún presupuesto menciona, y el que más sorprende: tu app necesita trabajo técnico todos los años aunque no le agregues ni una función.
En Google Play hay una fecha por año. Desde el 31 de agosto de 2026, las apps nuevas y las actualizaciones tienen que apuntar a Android 16 para poder subirse, y las apps existentes tienen que apuntar al menos a Android 15 para seguir mostrándose a usuarios nuevos en teléfonos con versiones más recientes (Android Developers). Lo importante es entender la consecuencia real, que no es la que todos imaginan: Google no borra tu app. La deja de ofrecer a usuarios nuevos en dispositivos modernos, mientras quienes ya la tienen la siguen usando y reinstalando sin problema (Ayuda de Play Console). Es una muerte silenciosa: la app parece estar bien y las instalaciones nuevas se secan.
En la App Store el criterio es otro. Apple identifica las apps que no se actualizan hace tres años y que además casi no se descargan, le avisa al desarrollador y le da 90 días para subir una actualización antes de retirarlas (Apple Developer). Hay una excepción sin aviso previo: las apps que se cierran al abrirse se retiran de inmediato. En ambos casos, quien ya la tiene instalada la conserva funcionando.
A esto se suma lo que pasa cada septiembre, cuando salen las versiones nuevas de iOS y Android: pantallas que se corren, permisos que cambian de forma, funciones que quedan obsoletas. Nada dramático si hay alguien mirando, y un mes complicado si no lo hay.
Soporte, errores y mejoras: el rubro grande
Los tres puntos anteriores suman poco dinero. Este es el que decide el presupuesto, y no es técnico: es humano.
Soporte a usuarios. Alguien tiene que leer las reseñas, responder los correos de quien no puede entrar y detectar cuándo un reclamo repetido es en realidad un error.
Corrección de errores. Los que aparecen con uso real, en teléfonos que nadie tenía a mano durante el desarrollo, con conexiones malas y con usuarios haciendo cosas que a nadie se le habían ocurrido.
Vigilancia. Que alguien reciba una alerta cuando la app empieza a fallar, cuando el consumo se dispara o cuando un servicio de terceros cambió algo, idealmente antes de que lo note un cliente.
Mejoras. El negocio cambia, aparece un pedido repetido, una promoción nueva, una integración que hace falta. Una app que no cambia en dos años casi siempre es una app que dejó de usarse.
Nuestra regla práctica para presupuestar todo esto: entre el 15 y el 20 por ciento anual de lo que costó construir la app, tratado como gasto fijo. No es una ley del mercado, es una vara que funciona: si el año viene tranquilo sobra, y si aparece un cambio importante el dinero ya estaba previsto.
Cómo presupuestar el primer año completo
Antes de firmar la construcción, pide que el presupuesto responda estas seis cosas. Son las mismas que respondemos nosotros sin que nos las pregunten.
- Cuánto se estima de infraestructura por mes con el volumen esperado del primer año, y cuánto pasaría a costar si ese volumen se duplica.
- A nombre de quién quedan la cuenta de Apple, la de Google, el dominio, el código y los servicios.
- Quién hace la actualización anual obligatoria de Android y qué se cobra por ella.
- Qué incluye el soporte: cuántas horas, con qué tiempo de respuesta, y qué pasa si algo se cae un sábado.
- Quién recibe las alertas cuando la app falla o el consumo se dispara.
- Cómo se cotiza lo que pida el negocio después, para no negociar cada cambio desde cero.
Con esas seis respuestas puedes armar la cuenta del año completo: membresía de Apple, infraestructura mensual por doce, actualización anual obligatoria, y la reserva de mantenimiento. Ese número, y no el de la construcción, es el costo real de tener una app.
La app que nadie cuida no queda igual: queda peor
Una app abandonada no se congela en el tiempo. Se vuelve invisible para los usuarios nuevos, acumula reseñas de una estrella de gente que no pudo entrar y, en algún momento, alguien de tu equipo propone “hacer una app nueva” porque la que hay ya no sirve. Casi siempre sale más caro que haberla cuidado.
En Adrede acompañamos las apps después del lanzamiento, porque una app con usuarios reales nunca está terminada, y porque el trabajo de los primeros meses es el que define si el proyecto se sostiene. Si estás por contratar una app, o ya tienes una y no sabes bien qué se está pagando por ella, ese es un buen momento para ordenar la cuenta.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto cuesta mantener una app al mes?
- Depende casi por completo de cuánta gente la usa y de cuánto se mueve el negocio alrededor. Los costos fijos son chicos y públicos: la membresía de Apple son 99 dólares al año y el registro en Google Play son 25 dólares por única vez. La infraestructura de una app con pocos cientos de usuarios puede estar en cero o en unas pocas decenas de dólares mensuales. El rubro que domina el presupuesto no es técnico, es humano: quién atiende, corrige y mejora la app cada mes.
- ¿Qué pasa si no actualizo nunca mi app?
- No desaparece de un día para el otro, pero se apaga de a poco. Google Play exige que las apps apunten a una versión reciente de Android, y las que quedan atrás dejan de mostrarse a usuarios nuevos en teléfonos modernos, aunque los usuarios que ya la tienen la siguen usando. Apple, por su parte, avisa a las apps sin actualizaciones en tres años y con muy pocas descargas, y da 90 días para subir una actualización antes de retirarla.
- ¿Tengo que pagar los 99 dólares de Apple todos los años aunque no cambie nada?
- Sí. Es una membresía anual, no un pago por publicar: si se vence, la app deja de estar disponible en la App Store. El registro de Google Play es distinto, es un pago único de 25 dólares. Y las dos cuentas tienen que estar a nombre de tu empresa, no del proveedor que construyó la app.
- ¿Cuánto conviene reservar por año para el mantenimiento?
- Nuestra regla práctica es reservar por año entre el 15 y el 20 por ciento de lo que costó construir la app, y tratarlo como un gasto fijo del negocio. Si el año pasa tranquilo, sobra presupuesto. Si aparece un cambio de sistema operativo, un proveedor que modifica sus reglas o una oportunidad comercial, el dinero ya está previsto y la decisión se toma por criterio y no por urgencia.
- ¿La infraestructura se paga aunque la app casi no se use?
- Casi siempre hay una capa gratuita generosa, y ahí está la trampa: algunos servicios pausan los proyectos gratuitos por inactividad, y otros no tienen ningún tope, así que un error o un pico de tráfico se traduce en factura. Lo sano es saber de antemano qué plan tienes, si tiene límite de gasto activado y quién recibe la alerta cuando el consumo sube.
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